Y llegó el día en el que me cansé de esperar, las manecillas avanzaban, pero mi reloj interno, al contrario, estaba parado. Todo cambiaba a mi alrededor y yo seguía como años atrás, ahí sentada, esperando algo que cambiase mi mundo, que asesinase esa monotonía que me estaba corrompiendo, que liberase mi llama interior y esas ganas de vivir frustradas. Quería ser el Ave Fénix, para que mis propias lágrimas me curasen, y así poder renacer de mis cenizas. Pero por desgracia, debo comunicaros, que los milagros no existen, sin luchar no podemos optar a la gloria.
Después de tanto dolor, angustia, y demás, un buen día desperté barajando posibilidades, me sentía un crupier, repartiendo cartas que dirigían mi vida y controlando en cual se encontraba mi mayor apuesta.
Me convertí en una ludópata emocional, de no sentir nada a querer sentirlo todo. Empecé a escuchar ese "tic tac" en mi interior, me movía al mismo compás y dirección que aquellas agujas que anteriormente se clavaban en mí, anclándome en esa desesperación en bucle.
Las heridas empezaron a sanar y mis engranajes trasmitían la potencia necesaria para que mis mecanismos trabajaran a la perfección.
¿El problema? Toda máquina que no es cuidada y permanece apagada, tiende a fallar, supongo que a las personas les pasa lo mismo. Y el bucle apareció de nuevo.
Paola.
lunes, 20 de julio de 2015
domingo, 19 de julio de 2015
Invitados
Tras pensarlo un tiempo, ahora habrá nuevos autores invitados en el
blog. Por lo que me encuentro hablando con diversa gente, para dicha idea.
Empezaremos con Paola, quien escribirá esta semana, compartiendo con nosotros
su valioso escrito.
Una persona consiente logra mejorar y progresar correctamente
en la vida, pero, si son muchas, lograrán ser aún mejor…
Sean bienvenidos, a una nueva etapa. Saludos, y hasta pronto.
jueves, 16 de julio de 2015
Venganza
Repasando lo ocurrido semanas atrás, recordé una charla con
amigos, donde en un momento se hablo de la venganza. Algunos comenzaron a
plantear las malas situaciones que les hizo pensar en vengarse. Dicho acto fue
cometido, pero no por todos.
No di una opinión fija, ya que me encontraba pensando mi
caso, recordando situaciones propias. Pensaba sobre si habrá gente que lo merece,
cuáles serían los casos para vengarse y las consecuencias que tendría.
Después la charla se desvió a otros temas y todo siguió como
siempre. Tras caminar a casa, volvería a pensar sobre la venganza. Nunca lo
hice, aunque no niego los deseos que tuve a veces. Me comunicaría luego con alguien,
sabiendo que, aunque tuviéramos nuestras diferencias, me daría su franqueza.
Pregunto la razón y me explique, lo más resumido posible. Respondió
que nunca se vengó tampoco y que uno tendrá ganas, pero al final es eso, sólo
deseo. Esto me hizo ver que yo no estaba errado con mis ideas, agradecí su
respuesta y seguí en mis actividades.
Más tarde, sin dormir como últimamente, llegarías cosas y
recuerdos molestos, siendo algunas de estas las razones por las que no duermo a
veces. Me enojaría y pensaría sobre lo que podría realizar, si de verdad
buscara vengarme. Pero al final, esto solamente hizo darme mayor cuenta. La
mala intención, ingratitud e indiferencia no llevan por buen camino. Y la
venganza por ello o ejerciendo lo mismo, es un punto de no retorno.
La venganza es el acto de hacerle un mal permanente a alguien,
quien nos realizó mal a nosotros. Dependiendo de las personas, la venganza puede
incluso provocar males mayores que los recibidos. Pero no se debe confundir con
la justicia, quien se encarga de poner realmente las cosas en su lugar. La justicia,
como las religiones, no es relativa como suele pensarse, sino que se va
adecuando en virtud de promover el orden. El problema es cuando se deja en
malas manos, pero eso ya no es culpa de la justicia, sino de las personas
mismas hacia otras.
La venganza no es tema sencillo al cual llevar a la ligera,
o dar veredicto definitivo. Pero lo que sí es seguro, es que debemos ser consientes
de lo que ésta traerá consigo, al decidir efectuarla.
Con el tiempo, uno cambia o recobra algunos pensamientos,
pero intentaré mantener firme mi idea de no cometer venganza, como ha sido
hasta ahora.
Sean bienvenidos, como siempre. Saludos, y hasta pronto.
domingo, 12 de julio de 2015
Reflejo
Ayer, tomando un bus de la mañana, me quede mirando una persona, el parecido era vagamente, pero basto para recordarte.
Hace tiempo nos conocimos, compartiendo ideas y pensamientos, notando similitudes, características tales como la misma edad, mirada, gestos, etc. Incluso mismo problema, con distinto origen, pero el mismo.
Tuvimos gran amistad y camaradería, hablando cosas, risas y apoyo para los malos momentos.
Todo se veía bien, seguíamos cada paso. Por mi parte tenía asuntos pendientes, pero también tuviste igual importancia.
Pero luego, optaste por seguir sólo tus propios intereses y realizar determinadas acciones. No estaba de acuerdo por esos caminos y así empezaría la confrontación. Ambos terminamos dañándonos por igual. Física y emocionalmente. Actualmente algo se borro, pero no significa que desaparezca.
Al final terminaste por odiarme y decir que eras más fuerte. La verdad, pienso que si ser más fuerte es mentir por placer, ocultar por gusto y saber todo sin importar medio o gente, entonces no quiero ser más fuerte. Prefiero ser tomado por loco, imbécil, raro o lo que sea, debido a los actos o ideas que tenga.
Equivocarme hasta se correcto, aprender para mejorarme y buscar progreso. Pienso que eso será mi concepto de fuerte.
Aunque aún me odias al día de hoy y no muestras ningún interés por mi estado, sabiendo que podría enfermarme o sentir mal mañana. Siendo sincero, yo no te odio, estaré molesto a veces y me enojare mucho por momentos, pero no te odio ni deseo ningún mal.
Vivimos y debido a ello, seguramente nos veamos las caras o comuniquemos un día. Quizás nos tengamos perdón y aceptación, así como yo espero que puedan perdonarme y aceptarme un par de personas. Simplemente, queda ver eso y el misterioso rumbo de la vida…
Bienvenidos de nuevo. Saludos, y hasta pronto.
Bienvenidos de nuevo. Saludos, y hasta pronto.
domingo, 5 de julio de 2015
Saludos y Gracias
Una madrugada, despertando para iniciar el día, empecé por
levantarme, saludar a todos y cada una de las personas que conozco. Realizaba
mis actividades como siempre y salí por la tarde. En un momento, me tope con un
conocido que parecía preocupado, por lo que decidí saludarlo, contesto el
saludo y la conversación podría simplemente terminar así, como a veces solemos
hacer por diversos motivos. En este caso, le pregunte cómo estaba, esta podría haber
dicho “bien” a secas aunque no fuese verdad del todo y dar por finalizada la
charla, cosa que también solemos hacer. Pero opto por contarme un poco sus
complicaciones de la vida y algo que le pasaba. Hablamos un rato sobre ello y
luego seguimos cada uno nuestro camino. Al despedirse, agradeció las
sugerencias y opiniones que mencione, que pensaría al respecto sobre ello. De todas
maneras, su apariencia de preocupación ya había disminuido un poco y se lo
notaba mejor.
Dicha situación volvió a presentarse en algunas ocasiones con gente que he hablado, por diversos medios. Por lo que trate de entender y hablar esos momentos, pensando que seguramente tendría importancia o sirviese como algo de ayuda, lo que pudiera decirles. A su vez, ha habido unas personas que también se tomaron tiempo para saludarme y ver realmente mi estado o ayudarme de alguna forma, dándoles mi gratitud a sus actos y/o gestos.
Tras pensar a conciencia, esto confirma mi pensamiento. Saludar y agradecer tienen un gran significado, más allá de ser unas herramientas de charla, aunque a veces no logremos darnos cuenta. Cuando estos se realizan de verdad, demuestra interés e importancia por la situación o comportamiento de otros, permitiéndonos saber, entender y quizás incluso ayudarlos de algún modo…
Aprovecho nuevamente la ocasión para agradecer a dos
personas por darme un poco de su tiempo, ayuda y charla. A una por venir con su
plática diaria cuando puede, ayudarme en cosas como recordar los controles del
blog y sus ánimos. Valoro mucho eso, aunque no siempre se note o te lo diga
todo el tiempo, realmente. A la otra, por siempre haber intentado entender, su
voluntad y alegría, yo sé que paso el tiempo, en no hablarte por diversos
motivos y por dejarlo tal vez para después. Hoy actualmente no hablamos nada de
nada, yo sé que tienes tus ocupaciones como todos y quizás no sepas de este
lugar, pero la verdad, es que no ha pasado un día que no quisiera hablarte al
menos por 15 o 10 minutos.
Bienvenidos sean todos y gracias por su visita aquí.
Saludos, y hasta pronto.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)