martes, 18 de agosto de 2015

Here

You came in from days ago, and was surprised to me, I didn't expect this. We haven't talked in a long time, yes, I know you were busy like me sometimes, but really, it feels so good to see you again. Talking about the life, works, wishes, study, families, and more as if for the first time.

You teach me a lesson: maybe we have changes in the past years, like face and appearance but not the mind and essence...I know Im not perfect, and I make a lot of mistakes, today, even I do with you...But, I realised too, everybody has flaws, everyone of us, and just, we need start to accept the flaws.

Everyone is unique and beautiful in the way they are, even his own flaws. In fact, they are what make us unique and beautiful as well.

Thanks for your time and sharing, friend. I'll come visit you, the next time.


jueves, 13 de agosto de 2015

Ironía

Hoy reflexionando los últimos momentos vividos, me doy cuenta que, las personas somos muy irónicas. Ya sea apropósito y otras inconscientemente, actuamos irónicamente en mayor o menor grado. Y solemos depositarla al mundo y su gente. Por lo que, damos nuestro aprecio a quien nos odia, mentimos abiertamente a quien nos fue sincero, nos arriesgamos cuando no habría que hacerlo o damos ingratitud frente a la generosidad, etc. Incluso al revés, a veces.


Quizás nunca dejaremos de ser irónicos, ya que parece ser parte de nosotros. He sido irónico alguna vez y creo que, si queremos evitar que la ironías se vuelvan cosa dominante en uno mismo, debemos empezar a reconocerlas y revertir lo más pronto posible dicha situación. Está claro que nuestra ironía nunca se ira, pero, debemos mostrarle quién manda.

domingo, 9 de agosto de 2015

Trabajo

Nueva madrugada y otro despertar, preparándonos para vivir el día y comenzamos a proyectar pensamientos. Enseguida iniciamos nuestras actividades y deberes. Entre estas, encontramos al Trabajo, parte esencial quien se encarga de ponernos en movimiento.

De las diversas actividades del ser humano, una de las más importantes es el trabajo. Su importancia se basa en que alli dirigimos nuestros esfuerzos para lograr metas, no solo limitándose al sentido profesional. Gracias al trabajo obtendremos diversos beneficios, ya sea estudiando para exámenes, realizando una labor, mejorando nuestro comportamiento, etc.

Esto nos hace sentir bien, porque sabemos que estamos dando lo mejor de nosotros y conseguimos de este modo resultados gracias a nuestra dedicación y tiempo. Las personas tenemos sueños y convicción, es por eso que nos levantamos y esforzamos en armar las bases para tener dónde empezar y continuar a un mejor futuro.

Casi nunca el trabajo es fácil, por lo que usualmente consume horas y días enteros, pero solo así llegaremos a lo que buscamos o algo mejor. Quizás no obtengamos los resultados deseados al principio, pero debemos saber que dimos los primeros pasos y avanzando, cada vez estaremos más cerca de lograrlo finalmente...






sábado, 1 de agosto de 2015

Nuestra Naturaleza

Suele decirse, y está más o menos aceptado por todo el mundo, que el Ser Humano es malo por naturaleza. O cuando menos, que es egoísta. Y el concepto suele repetirse de tanto en tanto, ya sea académicamente, como en los medios. Pero hay algo que me molesta en ese concepto de “maldad natural” del Ser Humano, y especialmente en la repetición del mismo. Algo que me parece nocivo.

Y es algo que va más allá de si acepto esa concepción o no. No pretendo discutir eso aquí, y mucho menos ahora. Lo que me molesta del concepto, y fundamentalmente de su repetición casi al punto de transformarlo en mensaje subliminal, son las implicaciones autojustificatorias a nivel colectivo que inconscientemente se implantan en nuestros cerebros a través de él.

Siendo así, como el Ser Humano es malo por naturaleza, las desigualdades sociales son justificables. Están los malos que ganan y los malos que pierden, y nadie puede sentir lástima por un ser malvado en la miseria; al menos no a priori, al menos no si así se quiere.

Peor aún, si esos que están necesitados son malos, ¿para qué ayudarlos? Igual se hacen fuertes con nuestra ayuda y luego lanzan su maldad sobre nosotros.

Y aún más peores que eso, más preocupantes, me resultan las implicaciones a largo plazo con respecto a todo lo demás de nuestro planeta. El hecho de que la Humanidad sea maligna parece ligarse al inevitable destino de que terminemos destruyendo a nuestro propio planeta.

No digo que conscientemente pensemos eso, ni que lo deseemos, ni que lo veamos con buenos ojos, sino que es algo que está en nuestro inconsciente colectivo. Es algo que no lo decimos, ni lo sentimos, pero que guía nuestro comportamiento en general.

La humanidad parece estar destinada a destruir la Tierra, depredándola hasta que no quede nada. Parecemos estar atados a un destino, manifiesto éste, y del cual no se puede escapar de ninguna forma: la Humanidad inevitablemente destruirá al mundo. Como si el Ser Humano, el más individualista de los seres, no se comportara diferente de un gas cualquiera. Y así como una molécula de gas tiene un comportamiento impredecible pero todo el conjunto de moléculas tiene un comportamiento no sólo predecible sino fácilmente calculable a través de sencillos algoritmos; el Ser Humano parece ser individualmente impredecible, pero el conjunto de la Humanidad tan predecible como el gas.

Así que si nos dicen que viviendo como vivimos contaminaremos toda el agua, destruiremos toda la capa de ozono, extinguiremos a los elefantes y los rinocerontes, depredaremos los bosques y selvas y esterilizaremos las tierras fértiles, ¿qué más da? Si no pasa hoy, pasará dentro de un tiempo, porque ese es el destino del Ser Humano, malo por naturaleza.

Por eso creo que, independientemente de la antigua discusión de si somos malos o buenos o ambas cosas (o muchas otras cosas más) por naturaleza, lo importante es preguntarnos: “¿y qué?”. ¿Somos malos y ya está, o somos malos, hagamos algo?

Para ser una especie que a cada conclusión que sacamos en base a una observación, buscamos cómo modificar la situación; creo que la respuesta debería estar en nuestra propia naturaleza.