Por un lado, algunas personas optan por cerrarse antes los problemas, evitándose disgustos, peleas y malos momentos. Se piensa que de esta forma, los haremos desaparecer, pero es sólo cuestión de tiempo para que regresen a nosotros.
Por otro lado, hay personas quienes se dejan consumir por los problemas, permitiendo que dirijan su comportamiento y pasen por encima suyo. Se cree, que mientras más rápido o fácil pasen, pronto se irán de una vez, cuando en realidad estos sólo nos van deteriorando poco a poco.
Pero, luego, descubrimos que existe una variante diferente a todo lo anterior, aunque no logramos darnos cuenta a veces. También es cierto que es la variante más difícil y requiere trabajo. Consiste en ver de frente al problema, buscando su adaptabilidad y tratamiento. Ya que los problemas están presentes en nosotros, queramos o no. Quizás podremos superarlos o encontremos otros caminos, pero sólo dependerá de nosotros la manera de resolverlos en verdad…
Aprovecho la ocasión para disculparme por no escribir la
semana pasada, hubo complicaciones, pero no ha cambiado mi idea de continuar
escribiendo en el blog y seguir mis metas. Bienvenidos nuevamente. Saludos, y hasta pronto.