jueves, 13 de agosto de 2015

Ironía

Hoy reflexionando los últimos momentos vividos, me doy cuenta que, las personas somos muy irónicas. Ya sea apropósito y otras inconscientemente, actuamos irónicamente en mayor o menor grado. Y solemos depositarla al mundo y su gente. Por lo que, damos nuestro aprecio a quien nos odia, mentimos abiertamente a quien nos fue sincero, nos arriesgamos cuando no habría que hacerlo o damos ingratitud frente a la generosidad, etc. Incluso al revés, a veces.


Quizás nunca dejaremos de ser irónicos, ya que parece ser parte de nosotros. He sido irónico alguna vez y creo que, si queremos evitar que la ironías se vuelvan cosa dominante en uno mismo, debemos empezar a reconocerlas y revertir lo más pronto posible dicha situación. Está claro que nuestra ironía nunca se ira, pero, debemos mostrarle quién manda.

No hay comentarios:

Publicar un comentario